miércoles, 16 de diciembre de 2009

Primar la calificación en las oposiciones por encima del tiempo de servicio

El titular y encabezamiento de la noticia en el Diario de Sevilla son suficientemente expresivos:

El Consejo Escolar apoya el decreto que regula la colocación de los interinos
Todos los sindicatos, con la excepción de UGT, se oponen a la orden que ha provocado dos huelgas en la enseñanza

Y se me ocurre que, después de toda una vida a vueltas con el tema de si "oposiciones, sí, oposiciones, no" (hablo, naturalmente, de mi propia experiencia personal y profesional) sigue absolutamente vigente lo de "nunca llueve a gusto de todos".

A ver si me explico:

Desde que terminé mi carrera he trabajado en la privada (entre otras cosas, nunca se me llamó para una interinidad) y en las varias ocasiones en que me presenté a oposiciones de Secundaria, (que aprobé con un 7,11 en el año 1994)cada año de ejercicio profesional se valoraba en 0,25p. para la privada frente al 0,50p. de la estatal. Esa puntuación (amén de las otorgadas por trabajos publicados, másters, etc.) hacía que algunos ya tuvieran la oposición resuelta aun antes del examen.

Por otro lado, a la puntuación por experiencia iba ligada una deficiente preparación del programa, debido a que difícilmente se podía estudiar los "tochos" de legislación, programación, etc., si querías seguir dando tus clases, así que nos encontramos con ese arma de dos filos:

¿Qué se pretende con las Oposiciones, en verdad?: ¿Calificar a los más adecuados para dar clase o a los que más citas bibliográficas pueden dar? (Muchas veces las academias de preparación de oposiciones se enteraban de quiénes serían miembros del tribunal para proveer a sus alumnos de largas citas de obras por ellos publicadas...).

Si se prima la experiencia, que se puntúe por igual, pero aún habría discriminación para los profesores noveles.

Si se premia la brillantez del examen... ¿en qué basar la puntuación? ¿En ser capaz de escribir más en menos tiempo o en demostrar que se puede dar una clase y que los alumnos lo entenderán?

Yo optaría por lo segundo, es decir, por exámenes orales. ¿Llevaría mucho tiempo? Probablemente no mucho más,si se tiene en cuenta el tiempo y las fases de una oposición que quedaría reducida a ese examen. Y, si me apuran, en un a modo de jurado, incluiría a los futuros alumnos como parte del tribunal ¿o es que no son dignos de ser tenidos en cuenta a la hora de seleccionar a sus futuros profesres?

Quizás de esa forma,"otro gallo nos cantara".

Un saludo.

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