miércoles, 10 de agosto de 2016

Un 10 de agosto...

En muchos lugares de la geografía hispana (también allende los mares) se celebran fiestas en honor a San Lorenzo, diácono de Roma, ciudad en la que fue "asado en una parrilla" -literalmente- el 10 de agosto del 258 (de ahi que el Monasterio de San Lorenzo de El Escorial tenga la forma del asador).
Siendo una de las fiestas más castizas en Madrid, donde resido, junto a las  Fiestas de la Paloma (con su verbena inmortalizada en zarzuela: "Dónde vas con mantón de manila...") y las Fiestas de San Cayetano, vamos a hablar un poquito sobre estas festividades populares de tan larga tradición.
Porque por las fiestas de San Lorenzo se instala desde finales del siglo XX  una verbena (ya hablamos del origen de la expresión "ir de verbena")  en la plaza de Lavapiés y las calles vecinas con castizos concursos de trajes y de bailes como el chotis (el baile madrileño tradicional: "Madrid, Madrid, Madrid..." cantaba Celia Gámez), pero esto tiene su historia. Verán:

A finales del siglo XVII las gentes de Lavapiés dependían de la lejana parroquia de San Sebastián, situación que indujo a Baltasar Moscoso y Sandoval, arzobispo de Toledo, a crear la parroquia de San Lorenzo, diseñada por Francisco Bautista, en el lugar donde existía una antigua sinagoga. La iglesia se destruyó en un incendio en 1851, lo que dejó un solar abandonado hasta que en 1950 se inauguró la nueva iglesia sin apenas relación arquitectónica con la primitiva.

Los vecinos de Lavapiés acudían el día 10 de agosto en procesión para sacar el Santo de la Iglesia de San Lorenzo. Esta procesión se llegó a prolongar hasta la plaza de Tirso de Molina a finales de los años setenta. La procesión deja como celebración un conjunto de verbenas y de concursos de trajes castizos: aparecen los manolos, majos, chulapos o chisperos.
Era costumbre a finales del siglo que las verbenas duraran en Madrid tres días: la víspera, el día del Santo y el día después, llegando a ampliarse en alguna ocasión durante una semana. Esta situación hizo que la fiesta de San Lorenzo se fundiera aparentemente con las celebraciones de San Cayetano y la Paloma en el barrio de la Latina.  Así que desde finales de Julio hasta el 15 de agosto... ¡El Madrid "castizo" en fiestas!
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Autores del s.XX en las lenguas españolas (y premios Nobel de Literatura) nacidos en esta fecha
- de 1884, Felipe SASSONE, escritor y periodista peruano de origen italiano que vivió casi toda su vida en España. Fallecido el 11 de diciembre de 1959, destacó sobre todo como dramaturgo, aunque también cultivó los géneros poético, narrativo y ensayístico.
De notable oratoria, destacó como conferenciante ameno y fluido. De vida bohemia, probó también suerte como tenor de ópera, torero, comediante y actor de cine.
De la mano de su amiga Imperio Argentina, participó en 1933 como actor secundario en la película "Melodía de Arrabal," rodada en los estudios Paramount de París. En dicha cinta, la actriz malagueña compartía estrellato con Carlos Gardel.
Entre sus novelas y cuentos: El fruto en sazón (1926), Lo menos 99 (1929), Pérez y Pérez (1930), Carlos V, hombre extraño (1930), Currita Valdés (1943); Nacer, pasar, morir (1945), La casa sin hombre (1953).
Entre sus obras de teatro:  La señorita está loca (1919), La rosa del mar (1921), A campo traviesa (1921); Calla, corazón (1923).
Casi toda su obra poética ha sido recogida en: Sus mejores versos (1928) y La canción de mi camino (1954).

Vivo solo, pobre, altivo.
Si no vivo lo que sueño, sueño todo lo que escribo.
Siempre en busca de la Amada,
la Querida,
la Soñada,
de la eterna perseguida,
de la jamás alcanzada.
Y así, en riña con la suerte,
voy errando,
voy vagando,
caminito de la vida;
caminito de la muerte.
Sin dinero, sin fortuna,
voy cantando mis endechas a la Luna.

Mi bohemia se alimenta
de las cosas que le cuenta
mi exaltada fantasía,
y orgulloso de mi sueño, de mi amor y mi poesía,
soy un rey lleno de andrajos, soy hampón con hidalguía,
y tranquilo y resignado, todo espero y nada quiero,
porque el hambre y la miseria me han armado caballero.
(Fragmento de "La canción del bohemio")
- de 1924, Carlos CASTRO SAAVEDRA, escritor y poeta colombiano. Sus primeros libros fueron Fusiles y luceros (1946), Mi Llanto y Manolete (1947), y 33 poemas (1949).
Con el poema Mensaje de América obtuvo un premio en Berlín, que años más tarde le granjearía, a nivel nacional, el premio Germán Saldarriaga del Valle (1986). El gran reconocimiento a su obra se dio con el homenaje nacional que el gobierno le rindió entonces.
Es considerado el poeta de la violencia, ya que recrea la muerte, pero establece la existencia de la esperanza hacia una vida mejor.
Su producción literaria fue variada, abarcando diversos géneros literarios como la poesía, la prosa, la novela, el teatro, la literatura infantil y el periodismo.
Entre sus obras: Fusiles y luceros (1946), Mi llanto y Manolete (1947) y 33 poemas (1949). Los ríos navegados (1951), Caminos de la patria (1951), Música en la calle (1952), Despierta joven América (1953), Escrito en el infierno (1953), Selección poética (1954), El buque de los enamorados (1959), Humo sobre la fiesta, Sonetos del amor y de la muerte (1959), Elogio de los oficios (1961), Obra selecta (1962), Canciones para labriegos,Canciones infantiles (1969) Poemas escogidos (1974), El libro de los niños (1980), Agua viva (1988), Matrimonio de gatos (1988), y los dramas Historia de un jaulero (1960) y El trapecista de vestido rojo.(Fuente)

En ti misma te escondes, yo te busco y el llanto
muchas veces me inunda y es de buscarte tanto.
Te fugas hacia adentro de ti misma obstinada
y yo sufro mirándote con la boca cerrada.
Tus dos labios sin música de palabras ardidas
se me antojan dos flautas por ti misma vencidas.
Vives en mi tan honda, desde hace tantos meses,
que si ahora muriera moriría dos veces.
Angustia de mis manos buscando en el vacío
tu corazón que ignora la soledad del mío.
Angustia de tus trenzas, que recortaste un día
y que tenían la forma de la tristeza mía.
(Fragmento de 'Angustia')

 - de 1930, Marta PORTAL, escritora, crítica, periodista y profesora española perteneciente a la Generación del 50.
Como periodista, ha redactado artículos de actualidad y de crítica literaria, al igual que columnas de opinión en medios como ABC, El Alcázar o Pueblo.
Como novelista, ha tratado los temas de la educación de la mujer y de la doble moral. En el año 1966 fue galardonada con el Premio Planeta por la novela A tientas y a ciegas. Fue presidenta de la Asociación Cultural de Amistad Hispano Mexicana.
Entre sus novelas: Ladridos a la luna (1970), El buen camino (1975), Un espacio erótico (1982), Pago de traición (1983), El ángel caído (1994) y Él y yo, nosotros tres (2002).
Ensayos: El maíz: grano sagrado de América (1970), Proceso narrativo de la revolución mexicana (1977), Análisis semiológico de Pedro Páramo (1981) y Rulfo: Dinámica de la violencia (1984).

Yo, antes, creía que la vida se me debía. Que alguien hacía mucho tiempo había contraído una deuda a mi favor. Y que, como el rentista, yo cobraba cada mañana el dividendo del cupón correspondiente. Y que, como él,como el ricacho, sin necesidades perentorias, no sabía bien en qué emplearlo ni qué hacer con unuevo día por delante entre mis manos.Yo, como ellos, como los que cortan cupón, veía pasar la vida a través de amplios ventanales. Bien situada detrás de los cristales, veía vivir a los otros: pero no quería mezclarme en la vida, no quería adentrarme en la infelicidad de los demás. ¡Ni siquiera buceaba en mi propia infelicidad! Porque dolía. Porque era arriesgado. Porque una estaba muy bien arrebujada en su propio egoísmo. Sobre todo, porque ¿para qué complicarse la vida? Esta    pregunta me la hacía cada mañana y, ella misma, interrogante, me servía de respuesta. Ahora conozco el valor de los minutos. Ahora sé que no vivo gratis. Ni de rentas. Ni invitada. Ahora sé que tengo que pagar. (Fragmento de 'A tientas y a ciegas')
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- de 1939, Natalia FIGUEROA, periodista y escritora española. Dedicada a la TVE presentaría, siempre en la cadena pública, Nuevas gentes (1968-1969), que le valió el Premio Nacional de Televisión y Si las piedras hablaran (1972-1973), con dirección de Mario Camus y guiones de Antonio Gala.
Casó con el cantante Raphael, en 1972, y se dedicó a su labor de madre de tres hijos, abandonando su actividad pública. Hasta entonces, fue autora de: Decía el viento (1957), Palabras nuevas (1960) y Tipos de ahora mismo (1970).
Retornó a la actividad profesional con algunas colaboraciones esporádicas en los diarios ABC y La Razón y en 2007 se estrenó como actriz de doblaje, prestando su voz a la versión en español de la película de Disney Descubriendo a los Robinsons.

Cristián Geisse, el verdadero autor, no entrega pistas para rastrear su autoría, por lo que algunas críticas a sus libros se han realizado desde este desconocimiento autorial. Aunque pueda pensarse que tanto la parodia como el hecho de no reconocer la autoría corresponden a un “mero gesto” (gesto lúdico, juvenil, simpático, provinciano incluso), sus libros están hechos con inteligencia, arte y conciencia de aquellos lugares comunes de los que pareciera reírse; conciencia que genera, en muchos casos, relatos y personajes hilarantes.

Geisse, que en su tipo de trabajo muestra afinidad con lo que realiza Mario Verdugo en la poesía, es un escritor con inventiva, que ficcionaliza enriqueciendo una realidad que otros autores imitan tan solo en sus aspectos más planos y superficiales.

Estas características, que me parece que constituyen un verdadero valor en la actualidad, llevan a Cristián Geisse a construir un imaginario en el que vemos pasar a personajes oscuros ligados fundamentalmente a la provincia y al campo, personajes vagos, angustiados, en muchos casos alcohólicos y drogadictos, que son llevados por acontecimientos que actualizan tanto el imaginario oral de Chile, como su propia pérdida. (Fragmento de la crónica sobre 'Has visto un dios morir')

 Fallecidos en esta fecha

- de 1999, Bernardo ESTORNÉS LASA, escritor y promotor de la Cultura Vasca. Citado en su fecha de nacimiento, un 11 de mayo de 1907,  fue fundador y director de la Enciclopedia General Ilustrada del País Vasco (Enciclopedia Auñamendi, cuyos contenidos se han vertido a la enciclopedia digital del País Vasco Auñamendi Eusko Entziklopedia).
Inició sus estudios historiográficos del Valle del Roncal, escribiendo su primer libro en 1927, Erronkari, con gran éxito de ventas. En este año se inscribió como socio de la Sociedad de Estudios Vascos (Eusko Ikaskuntza) que conoció en el Centro Vasco-Navarro de Zaragoza.
Preparó un texto para la enseñanza en las escuelas en vasco (ikastolak) de un gran éxito, Sabin euskalduna, que tradujo al euskera Agustín Zumalabe. En 1933 publicó Historia del País Basco, con ilustraciones y mapa, y posteriormente una versión infantil.
Entre 1933-1934 creó la editora "Beñat Idaztiak" y la "Colección Zabalkundea".
En 1938, decidió con sus hermanos partir hacia América. Embarcaron en Marsella rumbo a Chile en diciembre, llegando a Santiago el 4 de enero de 1940. En 1946 organiza una industria de reciclaje de cristal que será la fundamental fuente de ingresos de la familia mientras estuvo en el exilio. En 1958, la familia vuelve a Europa y se instala en San Sebastián donde reanuda la relación con los amigos que quedan. Recupera material importante de la Editorial de antes de la guerra, guardado por sus amigos, familiares y hasta el portero de la casa. Comienza a publicar la Colección Auñamendi y retoma su trabajo en la Enciclopedia.
En 1966, la Academia de la Lengua Vasca (Euskaltzaindia) nombra a Estornés académico y en 1992 es distinguido con el galardón Manuel Lekuona.

Serían las 11 de la noche de aquel 18 de julio. Yo había llegado a Isaba el día 11, sin quedarme al Tributo de las Tres Vacas del día 13. Mis primas se extrañaban que no me quedara pues sabían que era de los que no faltaban a esa cita en Ernaz. Pero yo tenía no sé qué presentimiento, confirmado al llegar a Pamplona en la Roncalesa. En los urinarios públicos de la estación de autobuses las pinturas cubrían las paredes. Predominando los "Muera la República!". La Falange y el Carlismo estaban allí sin temer a represalias. Esto me alarmó. No comprendía que se insultara al Régimén que había surgido triunfante de unas elecciones libres. Alarmado, pues, tomé la Roncalesa y me presenté en casa, Legazpi, 5-1º, San Sebastián.
Como decía, ese día 18, hacia las once de la noche, después de cenar, llamaron a la puerta. Abrimos, sin más. Nuestra sorpresa fue grande al ver la calidad de los que buscaban un "asilo para pasar la noche". Alli estaban la plana mayor del nacionalismo en Guipuzcoa: Manuel de lrujo, José María Lasarte, Telesforo de Monzón, Ander Arcelus, Justo Antoñanzas, que los traía, de S(olidaridad)O(breros) Vascos, vivía en la misma casa, como Pelayo Azcona, presidente de Soli. También en los pisos altos vivía la familia Múgica Herzog con chicos de poca edad.
Nuestra exclamación fue espontánea "A buen sitio venís. Nos llevarán a todos juntos". Advierto que en nuestro piso funcionaba la Academia Estornés Ikastetxea, con un letrero de siete metros en el balcón. También era la sede de Beñat Idaztiak, con publicaciones muy conocidas como el Mapa de Euskadi -Vasconia, Historia del País Basko de mi hermano Bernardo y la colección Zabalkundea que iba en el tomo número 20 Castillos Medievales de Nabarra de Julio Altadill. (Fragmento de su crónica sobre la Reunión en Guipuzcoa de la plana mayor del nacionalismo vasco)


- de  2010, Armando ROBLES GODOY, cineasta, escritor y periodista peruano de origen estadounidense nacido el 7 de febrero de 1923 .
Entre 1949 y 1957 se traslada a la selva peruana para emprender una aventura como colono en la localidad de Tingo María. Dicha experiencia sería fuente de inspiración para algunas de sus más importantes obras literarias y cinematográficas posteriores. Desde la selva empezó a participar y ganar importantes premios en diferentes concursos de teatro y cuento, como los organizados por el diario La Prensa.
En 1958 regresa a Lima y empieza su carrera periodística en el mismo diario que lo había premiado anteriormente por sus cuentos «Los tres caminos» (1952) y «En la selva no hay estrellas» (1967).
 Como escritor publicó dos novelas, El amor está cansado (1976) y Veinte casas en el cielo (2008) y , y las colecciones de cuentos La muralla verde y otras historias (1970), Un hombre flaco bajo la lluvia: 12 cuentos de soledad (2004). Ha sido finalista en múltiples ocasiones de las bienales de cuento Premio Copé y fue ganador del tercer y el segundo premio por sus cuentos «Tercer acto» (1981) y «Elipsis» (1998) respectivamente.
Murió como consecuencia de un atropello.

Ya el indio había levantado su machete cuando la bala le atravesó la barbilla y le destapó el cráneo.
El hombre se sacudió el cadáver de encima con un movimiento de repulsión, se puso en pie, reemplazó en el revólver la bala disparada y revisó la mochila. Carajo, la brújula se había roto en la lucha. La arrojó, se ajustó la mochila sobre los hombros, recogió su machete y pasó sobre el indio muerto como si fuera un tronco caído.
El río Huallaga sólo quedaba a un día de distancia en la dirección correcta; pero la dirección correcta es un misterio en la selva y el hombre sabía que le sería imposible avanzar en línea recta. Su única probabilidad de salvación estaba en llegar a una corriente de agua; por pequeña que ésta fuera lo conduciría a otra mayor, y finalmente al río.
Avanzaba muy lentamente, macheteando constantemente la maleza, arrastrándose bajo enmarañamientos espinosos, saltando con dificultad sobre grandes troncos podridos. Todo eso constituía nada más que una dificultad física, penosa de vencer, pero dominada de antemano; en cambio la pérdida de la brújula le había devuelto a la selva su máscara inmutable de por aquí no y por aquí tampoco.
La mochila pesaba mucho. Dos horas de camino y pesaba el doble. Dos horas más y otra vez, el doble. Desde que partió del caserío no terminaba este absurdo aumento del peso y se preguntaba si lo resistiría o si de pronto caería aplastado. Pero el peso no lo aplastaba. Al contrario, lo empujaba y le aseguraba una reserva de energía para el momento en que la suya comenzara a esfumarse. Por ahora le bastaba con la fuerza puramente biológica de sus piernas. Llevaba sobre las espaldas, entre otras cosas más importantes por el momento, treinta kilos de oro en polvo.
 
(Fragmento de 'En la selva no hay estrellas').

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