lunes, 24 de abril de 2017

Un 24 de abril...

de 1521, en el marco de la Guerra de las Comunidades de Castilla, en España, son decapitados en Villalar (llamado desde entonces y en su honor, 'de los Comuneros') Juan de PADILLA, Juan BRAVO y Francisco MALDONADO, principales COMUNEROS.
El nombre deriva del término "Comunidades", que aparece por vez primera en un escrito de protesta al rey Carlos I con motivo del desvío de impuestos para invertirlos en otras comunidades.
Al antagonismo entre los dos sectores económicos de la alta burguesía, los comerciantes y exportadores de lana, y los manufactureros, que deseaban incrementar la cuota de lana, se sumaron los comerciantes, que se negaban a ello, ya que eso abarataría los precios y perderían poder económico. A todo esto, se añadía el descontento de los conversos ante el temor de la Inquisición, las tensiones políticas y económicas existentes entre los grupos o clanes urbanos en las distintas ciudades castellanas, que no querían perder su dominio político en perjuicio de los otros.
Tras la derrota del movimiento comunero, el rey desea castigar con la máxima dureza a sus más destacados representantes, aunque estaba dispuesto a ser clemente. En el Perdón de 1522 se realiza una relación en la que quedan excluidos 293 comuneros en un listado encabezado por el mencionado Pedro Girón. En ella aparecían los jefes militares, los procuradores y funcionarios de la Junta o juntas locales, los eclesiásticos y demás personalidades relevantes por su participación.

En este día de 1616, en Madrid (España), los restos mortales de Miguel de CERVANTES son enterrados en la iglesia de las Trinitarias.
También en esta fecha, de 1992, en España, el arabista Emilio GARCÍA GÓMEZ, es galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades.

Autores del s.XX en las lenguas españolas ( y premios Nobel de Literatura) nacidos en esta fecha

- de 1845, Carl SPITTELER, escritor suizo, premio Nobel de literatura en 1919.
Escribió el poema alegórico en prosa Prometeo y Epimeteo (1880-1881), bajo el seudónimo de Carl Felix Tandem. Posteriormente lo reeditó, ya bajo su propio nombre, con el título de Prometeo paciente (1924).
Entre 1900 y 1905 escribió el poema épico-alegórico Primavera olímpica y en 1906 la novela autobiográfica Imago.
Recordado aquí en la fecha de su defunción, un 29 de diciembre.

- Los viajeros a M ... desciendan ...  ¡Atención! Esperen a que el tren se detenga. ¿Un portador, señor un maletero ... ? "Así que éste es el país natal, se dice Víctor saltando desde el tren, esta patria que el corazón anhela con tanta fuerza en tierra extranjera! Este cazador, ahí en el pasillo, no parece dudar de que está en su país. ¡Palabra ! Creo que él bosteza ... " 
- ¿Tiene mucho equipaje, señor? pregunta una voz. 
Y Víctor se encuentra en la plaza de la estación, lugar similar a muchos otros, con casas altas, tristes y grises. 
¿Dónde está hoy el encanto que doraba la pequeña ciudad de sus recuerdos? ¿Las calles estuvieron alguna vez realmente tan desnudas y desiertas? 
Un viento helado, ya, aunque septiembre apenas ha comenzado, levantaba nubes de polvo que cegaban al viajero. Y capturado por lo prosaico de todo lo que le rodeaba, se dijo interiormente: "Existe una tentación, al menos, que se te ahorrará en este refrigerador, la de enamorarse." (Fragmento inicial de 'Imago')
 - de 1895, Fernando GONZÁLEZ, escritor, filósofo, diplomático y abogado colombiano, fallecido el 16 de febrero de 1964, conocido también como El Brujo de Otraparte. De obra prolífica, hacía uso de originales estilos literarios que lo llevaron a elaborar tratados de sociología, historia, arte, moral, economía, epistemología y teología, entre otros temas. Ha sido considerado "uno de los más vitales, polémicos y controvertidos escritores de su época" (Ernesto Ochoa Moreno).
La obra de González fue decisiva en el nacimiento del movimiento nadaista fundado por uno de sus discípulos, el escritor antioqueño Gonzalo Arango
 Últimas obras:  Cartas a Simón (1950 - 1959), Libro de los viajes o de las presencias (1959), Fernando González visto por sí mismo (1960) , La tragicomedia del padre Elías y Martina la velera (1962),  El Pesebre (1963) y  Las cartas de Ripol (1963 - 1964).

Lo malo del idioma español es que en éste, como en muchos otros casos, es pobre, debido a lo imaginero de la mente meridional. Los franceses, y los idiomas que conozco, tienen dos vocablos… Los franceses: rien, que significa carencia de cosas, y néant, que es el no ser cosa, ninguna cosa, nada objetivo para la imaginación; lo que está en el todo y en cada parte, pero que no es laparte ni el todo, es decir, Presencia, Intimidad. Lo inefable, porque no es cosa.
Por eso, dicen casi todos que no existe Dios, y entonces, lo niegan… Y dicen verdad, que Dios no existe, pues no es cosa, pero como la gente es imaginativa… ¡Qué curioso! Y no hay nadie que no viva a Dios. Pues bien: todo eso lo traducen al español por nada. Un idioma que diga nada a lo que es apariencia y también a lo que es Presencia corresponde a la prehistoria del espíritu humano. El español fue hermosísimo y prometedor hasta Fernando de Rojas… Era idioma ágil, juvenil, sin repujos, preciso, directo y de grandísimo futuro. Pero llegaron esos ascendientes de Fernando el Católico, con sus posesiones italianas…, y el maridaje de Aragón y Castilla, y el Imperio en Flandes, en Italia y en América…; el Carlos v flamenco…, y el español se convirtió en esto farolón, repujado, desarticulado, que es el español de Góngora, Quevedo, Gracián y la revista «A. B. C.». Hasta tal punto, que España está muy bien, es providencial que haya vivido durante veinte años y viva pateada por el gallego Francisco Franco Bahamonde.
Olvidé algo grandioso de la inmortal España: El Lazarillo de Tormes, por Lázaro de Tormes.
Este idioma ostenta las siguientes obras, sin rivales en el mundo literario: El Libro del Buen Amor; La Celestina; El Lazarillo de Tormes y El Diálogo de los Perros. 
(Nada. Nadaísmo).. .


- de 1912, Víctor RUIZ IRIARTE, citado en su fallecimiento, un 14 de octubre de 1982, fue un dramaturgo y crítico literario español. Entre 1969 y 1974 fue presidente de la Sociedad General de Autores. Su primera obra, Un día de gloria, en 1943. En 1944, El puente de los suicidas. Con Academia del amor (1946), consigue el Premio Piquer, de la Real Academia Española. Otras obras: El aprendiz de amante (1947) [«Hay algo más maravilloso que querer a un hombre. Y es que nos quiera un hombre que vuelva locas a las demás. En el fondo, a muy pocas mujeres inteligentes les disgusta que su marido les engañe un poco de cuando en cuanto. Escandalizan porque es lo correcto…, pero te aseguro que es magnífico saber que una es la dueña del sueño de otras mujeres»], , El landó de seis caballos (1950), Juego de niños (1952), La soltera rebelde (1952) «No se puede vivir sin amor toda la juventud. Hay que acudir cuando el amor nos llama»], La guerra empieza en Cuba (1955), Esta Noche es la Víspera (1958), Un paraguas bajo la lluvia (1965), Primavera en la Plaza de París (1968), Historia de un adulterio (1969)... También colaboró con Televisión española con La Pequeña Comedia (1966-1968), Juego para niños (1970), Buenas noches, señores (1972) y El señor Villanueva y su gente (1979). Además, muchas de sus obras se representaron en el mítico espacio Estudio 1.
Tiene su propia web: http://ruiziriarte.com/
.
- de 1932, Manuel MORENO BARRANCO, escritor español. Citado en el aniversario de su defunción, un 22 de febrero de 1963.  
En 1950 sufre una enfermedad tuberculosa. En esta temporada de internamiento y reposo, comienza a escribir sus primeros esbozos literarios, varios cuentos y una novela corta, que envía a la Editorial Aguilar en 1955, publicándose bajo el título conjunto de "Revelaciones de un náufrago" en 1957.  En Madrid, 1956, comienza la escritura de su novela "Arcadia Feliz", y continúa escribiendo cuentos.  El 27 de enero de 1963, la policía registra la casa familiar de Jerez -donde residía- en busca de "una emisora clandestina". No encuentran nada y se marchan. Preocupado por la vigilancia a la que está siendo sometido, deja su máquina de escribir y su últimos escritos, que podían resultar comprometedores, en casa de un amigo. El día 13 de febrero de 1963, la Brigada Político-Social registra por segunda vez el domicilio familiar y se llevan detenido a Manuel Moreno. Pasa tres días en la Comisaría y es ingresado en la Cárcel de Jerez. No hay noticia de mandato judicial, ni de acusación formal que se le impute. Al décimo día de su detención, avisan a la hermana: a las 8 de la mañana "se ha tirado del barandal de la cárcel", quedando malherido, ingresando en el Hospital de Santa Isabel, donde muere a las 17´00 horas del mismo día, a los 31 años de edad.


El horno donde se pudelaba el hierro era un quemante crisol donde se vaciaba la materia para ser ardientemente transformada. Era alto y elevaba su cúspide barroca sobre las restantes edificaciones del muelle. Construido en ladrillo rojo, sus sesenta metros de altura se erguían hasta el cielo, en un ronco afán de posesionarse de la altura.
Su vientre ígneo, cráter en constante ebullición donde se retorcían las fibras aceradas del metal, era constantemente servido por los cuerpos de los negros. Únicamente ellos soportaban perfectamente las altas temperaturas provocadas por la fusión del hierro. La gran boca del horno donde las serpientes del fuego basculaban siniestramente sus llamaradas rojas, atraía con enorme fuerza el alma de los negros. Sus manos, que soportaban diariamente el peso de las barras de hierro, las pudelaban diestramente valiéndose de las paletas protectoras y transformándolas en las piezas del tamaño deseado, según ordenaba John Wakes. (Fragmento inicial del cuento 'El engaño')
- de 1936, Ana María MACHADO, poetisa argentina.
En 1966 apareció su primer libro, "Vagajes de Vivencias". En 1985 publico su segundo Poemario, "Natividad". Pionera en el mester de juglaría de llegar al lector en forma directa, en plena avenida Corrientes, en la puerta del teatro San Martín, Ana María Machado es un mito viviente de la ciudad de Buenos Aires.
De su pluma salen versos lacerantes, denunciadores y tiernos, cuando tratan de los desposeídos y de sus nietos.Por el momento sigue vendiendo sus poemarios frente al teatro San Martín
Entrevista en Paralelo35

- de 1938, Ricardo DOMÉNECH, fue un escritor y crítico literario español, especialista en el teatro español del siglo XX .
Además de su obra crítica, publicó cinco libros de cuentos y novelas cortas entre 1968 y 1989.
Entre sus obras: Pirandello y su teatro de crisis (1967), Primera crónica del teatro de Laín (1967),  Molière (1967),  Introducción al teatro de Rafael Alberti (1972) y Nuestra ardiente oscuridad (2000).

Buero Vallejo ha estrenado veintisiete obras -dejo aparte las versiones de obras ajenas- a lo largo de cincuenta años: de 1949 a 1999. Una primera aproximación a este teatro nos permite distinguir en seguida su diversidad.
Hay obras (como Historia de una escalera, Hoy es fiesta o El tragaluz, por ejemplo) en las que encontramos un inmediato testimonio de la sociedad española: un testimonio crítico. Otras obras parecen acercarnos más a la transrealidad: son dramas neosimbolistas, como En la ardiente oscuridad, La tejedora de sueños, Aventura en lo gris y algunos más. Otras obras nos llevan a una indagación en la Historia de España (Un soñador para un pueblo, Las Meninas, El sueño de la razón, La detonación). En fin, algunas otras nos proponen una reflexión inquietante sobre la lucha política en el siglo XX y en sus manifestaciones más extremas (la represión, la tortura, el terrorismo...) Estoy refiriéndome a La doble historia del doctor Valmy, a La Fundación y a Jueces en la noche.
Esta diversidad, con ser cierta, no nos entreabre las galerías secretas del teatro de Buero. Porque el teatro de Buero tiene, a la vez, una unidad muy profunda. Yo creo que esa unidad se reconoce en una atenta lectura de En la ardiente oscuridad. Escrita en 1946, estrenada en 1950, En la ardiente oscuridad no está entre las tres o cuatro mejores obras de Buero Vallejo, pero quizá sea la más significativa. El autor nos muestra en ella un centro de enseñanza para jóvenes -todos ellos, ciegos de nacimiento-, donde domina una pedagogía consistente en negar la realidad de la ceguera, consistente en vivir en una «ilusión de normalidad». Es el comienzo del curso y aparece un nuevo alumno: Ignacio. Ignacio, el protagonista, opondrá a las mentiras oficiales del centro una afirmación rebelde: la verdad de que es ciego, la verdad de que todos son ciegos, y de que necesitan ver. La ceguera, como símbolo de las limitaciones humanas, y la necesidad de ver, como símbolo de la aspiración a lo absoluto, son claves fundamentales para entender este drama y, en general, el teatro de Buero.
 (Fragmento de 'Nuestra ardiente oscuridad')




- de 1948, Julia COSTA, poetisa y escritora española en lengua catalana.
Entre sus obras: Indrets i camins (Lugares y caminos, 2005), La pols dels carrers (El polvo de las calles, 2006), La descomposició de la llum (La descomposición de la luz, 2007), L'inici del capvespre (El inicio del atardecer, 2009) y La cendra dels anys (La ceniza de los años, 2011).
Mantiene diferentes blogs de contenido cultural y literario , entre los que La panxa del bou (La barriga del buey) es el más popular, con gran número de lectores; y Tèrbol atzur (Turbio azur) , donde recoge la aportación de la mujer en la poesía catalana. También es muy aficionada a la historia y coordina el blog de ​​las Tertúlies d’Història del Grup 99 (Tertulias de Historia del Grupo 99) . Vive en el Poble Sec de Barcelona y forma parte de la entidad CERHISEC ( Centro para la Investigación Histórica del Poble Sec ) , por lo que ha publicado diferentes artículos sobre aspectos de historia de este barrio de Barcelona y realizado itinerarios temáticos sobre Poble Sec histórico y literario o la Semana Trágica en el Poble Sec y sus alrededores.
La panza del buey uno de los blogs de la autora (en catalán)




- de 1950, Enrique VERÁSTEGUI, escritor peruano considerado por la crítica peruana e internacional como uno de los mejores exponentes de las letras en el Perú.
Fundó el Movimiento Hora Zero (en 1977, París)  junto a los poetas: Jorge Pimentel, Juan Ramirez Ruiz, Jorge Nájar, Enriqueta Belevan y Carmen Ollé.
Con su primer libro, En los extramuros del mundo (1971), se erigió como uno de los más importantes poetas de Latinoamérica.
Algunas obras:  La casa encantada (cuento, 1999), El exorcismo de Bellmer (teatro, 2008), Teorema del anarquista ilustrado (novela, 2009), La máquina del crepús/culo (novela, 2012), La Pandilla Ambar (Relato para niños, 2013), Equinoccio del cuerpo y el alma (poesía, 2013), Splendor (poesía, 2013) y Partitura Peruana (poesía, 2014). En 2016 publica Teoría y práctica de Xalmo.

Me he sentado a esperar la vejez.
No pienso ni hago nada hasta que llegue otra
generación
a desempolvar el brío, los libros dorados, las
matemáticas,
el cuerpo, el alma, el universo,
todo ese conocimiento sepultado por el rencor,
la gnosis que demuestra que lo infinito
está en lo finito
donde está, realmente, el universo.
Florecí más que nadie
pero perfidia cayó sobre mí,
doblándome como una flor,
herrumbrándome, y fui silenciado.
Maitreya pasó desapercibido como una sombra por la
vida,
¿no dan ganas de llorar?
('Maitreya').
- de 1961, Francisco ROMERO FERNÁNDEZ, escritor español. Ha cultivado los géneros de guión cinematográfico y radiofónico, cuento, novela y teatro.
Obtuvo el Premio Alejandro Casona de Teatro 2003 por la obra Terapia, concedido por la Consejería de Cultura del Principado de Asturias, el Premio Hogar Sur de Teatro de Comedias 99 por la obra El legado de Julie Newman, concedido por la Fundación Muñoz Seca, y el Premio Dulce Chacón de Novela Corta 2003 por Memorias de un Paraguas. También ha sido finalista del Premio Emilio Alarcos Llorach de Novela 2004 por Cuatro hilos para un epitafioEl escriba del Bósforo finalista de los Premios internacionales Torrente Ballester y Felipe Trigo.
Otras obras: El callejón de los suicidas . Alquimia de luces y sombras. Y Dios se hizo pequeño.
Web del autor: www.ebaobab.com/

 Fallecieron en esta fecha

- de 1966, Emilio PRADOS, poeta español.  Citado en su nacimiento, un 4 de marzo,  fue poco reconocido, por su exilio y ante la relumbre de sus compañeros de la Generación del 27, con quienes convivió en la residencia de Estudiantes. 
En el verano de 1924 funda y edita, junto a Manuel Altolaguirre, la revista Litoral, el hito más renovador de la cultura española de los años 20, en cuyas páginas refleja el diálogo entre poesía, música y pintura del que bebió en la Residencia de Estudiantes, logrando reunir bajo un único código creativo a figuras tan relevantes como Jorge Guillén, Moreno Villa, Manuel de Falla, Pablo Picasso, Salvador Dalí, Ángeles Ortiz o Federico García Lorca, entre muchos otros. Recibe el Premio Nacional de Literatura por la recopilación de su poesía de guerra, Destino fiel, en 1938.
Ante la situación por la que atraviesa España, el 6 de mayo de 1939 parte, junto con otras destacadas figuras de la intelectualidad republicana, hacia México, donde residirá hasta su muerte en 1962.
 En su obra, destacaríamos: "Romancero general de la guerra de España" (1938), "Mínima muerte" (1944)  y "Signos del Ser" (1962).

Cerré mi puerta al mundo;
se me perdió la carne por el sueño...
Me quedé, interno, mágico, invisible,
desnudo como un ciego.
Lleno hasta el mismo borde de los ojos,
me iluminé por dentro.
Trémulo, transparente,
me quedé sobre el viento,
igual que un vaso limpio
de agua pura,
como un ángel de vidrio
en un espejo.
 ('Cerré mi puerta al mundo' y otros poemas)

- de  1980, Alejo CARPENTIER.  Recordado en la fecha de su nacimiento, un 26 de diciembre de 1904, fue un escritor y musicólogo cubano que influyó notablemente en la literatura latinoamericana durante su período de auge, el llamado «boom latinoamericano». La crítica lo considera uno de los escritores fundamentales del siglo XX en lengua castellana, y uno de los artífices de la renovación literaria latinoamericana, en particular a través de un estilo que incorpora varias dimensiones y aspectos de la imaginación para recrear la realidad, elementos que contribuyeron a su formación y uso de lo «Real Maravilloso».
Con el apoyo de Desnos en París, Carpentier empezó a formar parte del movimiento surrealista que iba a influir en sus obras considerablemente. Sus dos primeros cuentos cortos, «El estudiante» y «El milagro del ascensor» siguen el estilo surrealista.
 En 1933 terminó su primera novela ¡Ecué-Yamba-Ó! y salió de Francia por poco tiempo para Madrid. En 1943 viajó a Haití ; fue un viaje de descubrimiento del mundo americano, de lo que llamó "lo real maravilloso". Producto de esta experiencia es la obra El reino de este mundo publicada en México en 1949. Vivió autoexiliado en Caracas, Venezuela, entre 1945-1959. Allí compuso íntegramente otras tres de sus grandes novelas: Los pasos perdidos, 1952,  El Siglo de las luces, terminada en 1958 pero publicada cuatro años después y la novela corta El acoso, publicada en 1956. Cuentos como «Los advertidos» y «El derecho de asilo», tienen como fuentes temas, anécdotas y personajes venezolanos.
En 1978 recibió el Premio Miguel de Cervantes y donó al Partido Comunista la retribución material del premio.

Hacía cuatro años y siete meses que no había truelto a ver la casa de columnas blancas, con su frontón de ceñudas molduras que le daban una severidad de palacio de justicia, y ahora, ante muebles y trastos colocados en su lugar invariable, tenía la casi penosa sensación de que el tiempo se hubiera revertido. Cerca del farol, la cortina de color vino; donde trepaba el rosal, la jaula vacía. Más allá estaban los olmos que yo había ayudado a plantar en los días del entusiasmo primero, cuando todos colaborábamos en la obra común; junto al tronco escamado, el banco de piedra que hice sonar a madera de un taconazo. Detrás, el camino del río, con sus magnolias enanas, y la verja enrevesada en garabatos, al estilo de la Nueva Orleáns. Como la primera noche, anduve por el soportal, oyendo la misma resonancia hueca bajo mis pasos y atravesé el jardín para llegar más pronto a donde se movían, en grupos, los esclavos marcados al hierro, las amazonas de faldas enrolladas en el brazo y los soldados heridos, harapientos, mal vendados, esperando su hora en sombras hediondas a mastic, a fieltros viejos, a sudor resudado en las mismas levitas. A tiempo salí de la luz, pues sonó el disparo del cazador y un pájaro cayó en escena desde el segundo tercio de bambalinas. El miriñaque de mi esposa voló por sobre mi cabeza, pues me hallaba precisamente donde le tocara entrar, estrechándole el ya angosto paso. (Fragmento de 'Los pasos perdidos')

- de 1984, Rafael PÉREZ y PÉREZ, escritor español nacido el  18 de septiembre de 1891, popular principalmente por sus novelas rosas entre 1922 y 1971.
La mitad de sus novelas son de una cuidada ambientación histórica, muchas de ellas en la Edad Media.
Tras la guerra civil española, publicó la trilogía Dos Españas (1939), que evidenciaba su ideología conservadora. Sus novelas contemporáneas fueron decayendo en popularidad. Continuó sin embargo escribiendo hasta principios de los 70, cuando su progresiva ceguera le impidió continuar.
Publicó más de 160 títulos, de los que había vendido más de 5 millones de ejemplares hacia 1977. Algunas de sus obras fueron adaptadas al teatro, y otras como: Mariquita Monleón, Cuando pasa el amor, La niña de Ara, Muñequita e Inmaculada, fueron llevadas al cine.
Su novela Los cien caballeros de Isabel la Católica (1931) sirvió de inspiración a Manuel Gago para la realización de la historieta El Guerrero del Antifaz.

La primera noticia que tuvo del percance el conde de Rugoso, don Diego Alvar, se la dio un mensajero de cierto personaje que andaba en negocios no muy limpios de usura. El personaje en cuestión se llamaba Andrés Belorria y andaba, a compás de la usura, mezclado en asuntos de bandidaje. Compraba a bajo precio el fruto de los secuestros y saqueos que verificaban las bandas de ladrones emboscadas en el terreno abrupto. Estas bandas, capitaneadas generalmente por delincuentes que escapaban a la horca y se dedicaban a esta vida accidentada, estaban formadas por desertores de las mesnadas del rey; saqueaban las aldeas y villorrios que tenían escasa guarnición, asaltaban a los viajeros en los caminos, y hasta daban golpes de mano en alguna ciudad, con harto atrevimiento, metiéndose por los arrabales con ingenio y astucia. Duró este estado de cosas hasta que, al llegar a un cierto punto ya intolerable, el rey tomó a su cargo el limpiar de esta plaga los bosques y los despoblados, y refieren las crónicas que a la postre lo consiguió no sin trabajo, ya que, por las especiales circunstancias interiores de los reinos en aquella época, los señores eran con frecuencia no sólo encubridores de tales bandas —que a veces estaban a su servicio para cometer por su cuenta fechorías en las algaras que hacían contra otros señores y sus castillos y haciendas—, sino imitadores de sus procedimientos de bandidaje. (Fragmento inicial de 'Cabeza de estopa')

- de 2013, Juan José MANAUTA, escritor argentino. Citado en su fecha de nacimiento, un 14 de diciembre de 1914.
Ha sido incluido por los críticos en la generación argentina del ’55 marcada por el realismo. Heredero de Dostoievski, Faulkner y Dos Passos, Manauta supera el realismo de la protesta social con relatos que emergen entretejidos en nuevas tramas narrativas o a través de la mirada distanciadora de los personajes.
Entre sus obras:
 "Disparos en la calle" (cuentos, 1985),  "Mayo del ´69" (novela, 1993),  "Las doradas colinas de Octubre" (cuentos, 1995),  "Las tierras blancas" (novela, reedición 1997),  "El llevador de almas" (antología, 1998) y  "Cuentos Completos" (2006).

Jacobino Almarza, cuarenta años, argentino, soltero, llevador de almas, primo carnal del Guacho Farello y primo también (aunque no tanto) de Miguelito Asencio, debía cabalgar dos días seguidos hacia el levante con tendencia al Sur. Con eso está dicho que no iría a reverenciar alambrados en su camino. Tenía que atravesar el Gualeguay a nado, porque puentes ni balsas se le habrían ocurrido a nadie (ni eran necesarios) a menos de cinco leguas del punto; cinco leguas como si el río fuese una línea recta; distancia que tendría que multiplicar al menos por tres si se le diera por seguir la costa, cediendo a los recovecos de ese curso tan endiablado y caprichoso como el de cualquier río de llanura. Después debía continuar; atravesar sin miramiento para sí mismo toda una llanura boscosa y salir al Gualeyán; bajar decididamente hacia el sur, sin tocar Las Mercedes.
Como hacía horas que llovía fuerte, haría segunda noche en el almacén de su primo (primo hasta por allí no más), Miguelito Asencio, que podría alojarlo bajo techo, en la trastienda, y ofrecerle de cama la mesa de billar.
 (Fragmento del cuento 'El llevador de almas')

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